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La leyenda del gato cabrón
(demasiado antiguo para responder)
gamo
2017-10-02 07:19:38 UTC
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Raw Message
La leyenda del gato cabrón

Quizás te hayas preguntado alguna vez para qué
existen los pomos giratorios de las puertas si
son más difíciles de usar que los de manija.
Y ello nos lleva a la leyenda del gato cabrón.
Sucedió en una pequeña ciudad de Canadá, en la
que convivían en un barrio un viejo gato gordo
y un hombre solitario. El gato era tan listo que
aprendió al primer salto a abrir las puertas de
manija colgándose de ellas. Tras esto, entraba
en las casas de los incautos vecinos a guarecerse
del frío y a robarles comida. Cuando lo hizo en
casa de nuestro hombre le provocó tal ira que
dudo en si echar la llave, en contra de las
costumbres locales, pero se lo pensó mejor, e
inventó un pomo giratorio a prueba de gastos
cabrones. «¡Nunca más!» se dijo. El invento le
hizo rico porque los pomos resultaban más
baratos que los de manija. Él mismo fue el
primero en instalar uno y en comprobar su eficacia
a través de un cristal. No más cabronadas de
gato. Pero era un hombre creyente y no dejaba
de darle vueltas a cómo un viejo gato gordo le
había traído la fortuna. Empezó a espiar a través
del cristal el movimiento de los gatos y un día
apareció el viejo gato, que se sentó a observarle
desde la calle. El hombre abrió la puerta y dijo:
«Pasa, viejo, te he preparado salmón».
--
http://gamo.eu.pn/
Do not mix your decrepitude with that of the world.
Different racing teams.
Papel del Culo
2017-10-02 20:27:02 UTC
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Raw Message
Post by gamo
La leyenda del gato cabrón
Quizás te hayas preguntado alguna vez para qué
existen los pomos giratorios de las puertas si
son más difíciles de usar que los de manija.
Y ello nos lleva a la leyenda del gato cabrón.
Sucedió en una pequeña ciudad de Canadá, en la
que convivían en un barrio un viejo gato gordo
y un hombre solitario. El gato era tan listo que
aprendió al primer salto a abrir las puertas de
manija colgándose de ellas. Tras esto, entraba
en las casas de los incautos vecinos a guarecerse
del frío y a robarles comida. Cuando lo hizo en
casa de nuestro hombre le provocó tal ira que
dudo en si echar la llave, en contra de las
costumbres locales, pero se lo pensó mejor, e
inventó un pomo giratorio a prueba de gastos
cabrones. «¡Nunca más!» se dijo. El invento le
hizo rico porque los pomos resultaban más
baratos que los de manija. Él mismo fue el
primero en instalar uno y en comprobar su eficacia
a través de un cristal. No más cabronadas de
gato. Pero era un hombre creyente y no dejaba
de darle vueltas a cómo un viejo gato gordo le
había traído la fortuna. Empezó a espiar a través
del cristal el movimiento de los gatos y un día
apareció el viejo gato, que se sentó a observarle
«Pasa, viejo, te he preparado salmón».
Hacía mucho que nadie publicaba por aquí ninguna mierda.
Vete a cagar, anda.

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