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Ana Julia, asesina y estafadora sentimental: de un club de alterne a lograr el “sueño español” al conocer a un pardillo en Burgos
(demasiado antiguo para responder)
Ángela La Culona
2018-03-13 15:28:11 UTC
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Raw Message
Ana Julia, asesina y estafadora sentimental: de un club de alterne a
lograr el “sueño español” al conocer a un pardillo en Burgos

http://www.alertadigital.com/2018/03/13/ana-julia-asesina-y-estafadora-sentimental-de-un-club-de-alterne-a-lograr-el-sueno-espanol-al-conocer-a-un-pardillo-en-burgos/

«A buscar el sueño español». Es a lo que, dicen quienes conocen a Ana
Julia Quezada, vino a España desde la República Dominicana hace unas
tres décadas. Aquí conoció a Miguel, con quien llegó a casarse y
compartir la paternidad de una hija, y fue en buena parte el motivo por
el que desarrolló una vida durante más de veinte años en Burgos capital.
«Él estaba muy enamorado. La quería mucho». Tanto que unas Navidades de
hace unos 25 años -los cálculos entre quienes les conocían no logran
precisarlo- llevó a Ana Julia a casa de sus padres y la presentó como su
«novia», tras haberla conocido en un club de alterne.

Los progenitores aceptaron y empezaron una vida en común en la que la
alegría por el temprano nacimiento de una niña unió a la pareja. Pero
esa alegría se vio ensombrecida por la muerte de la pequeña que la mujer
había tenido con otra pareja en su tierra natal. «¡Anda que no les costó
traerla!», recuerda una vecina del Camino Casa de la Vega en la que Ana
Julia desarrolló buena parte de su vida en la capital de Cid. La pequeña
llegó desde República Dominicana, pero apenas vivió en Burgos.

«No se adaptaba»

Ya entonces la muerte considerada accidental de la pequeña llamó la
atención a los vecinos, que llegaron a sospechar sin querer creerlo de
la implicación de la madre en el fallecimiento de la pequeña. Un domingo
de 1996 se precipitó desde un séptimo piso al patio interior del número
41, en el que vivía la familia. Y ahora, casi 22 años después de ese
trágico domingo que muchos recuerdan, las sospechas vuelven a las mentes
de unos incrédulos vecinos que ni quisieron creer entonces que Ana Julia
pudo tener algo que ver con el fallecimiento de la pequeña, de cuatro
años, ni ahora en la del niño Gabriel Cruz.

La Guardia Civil investiga su pasado por Burgos y los ciudadanos
rememoran aquellos años en los que le vieron llorar por su hija y que
recuerdan «no se adaptaba» a su nueva vida en España y a los horarios
escolares en un colegio a tan sólo unos metros de casa.

Del número 41 al 33 se mudó la familia poco después, donde aún viven su
ex y la hija a la que ambos dieron sus apellidos. Un premio en la
lotería, dicen, propició la mudanza sin moverse mucho -también
residieron en la cercana colonia de la Inmaculada-, y allí continuó
hasta que el matrimonio se separó. Los problemas a raíz de que el hombre
se quedase en paro y las dificultades económicas enquistaron la relación
y llevaron a la separación, lo que dejó a Miguel sumido en la
«depresión». «Estaba muy enamorado de ella», recuerdan.

Pero Ana Julia pronto rehizo su vida y al menos tuvo otras dos
relaciones sentimentales antes de conocer al padre del pequeño Gabriel.
Otros dos burgaleses y con el motivo económico detrás de las relaciones
de una persona que mostraba cierta obsesión por el dinero. Primero,
estuvo con el dueño de un restaurante, un «señor mayor», dicen, a quien
quiso sacar «los cuartos», pero una de las hijas se «enteró y lo
impidió», señalan. No corrió la misma suerte, según cuentan, Sergio,
precisamente con quien viajó y se instaló en la costa de Almería. «Con
ese sí se casó y le desplumó», aseguran en el barrio de Gamonal, donde
recuerdan a Ana Julia sin poder creer que cargue a sus espaldas con la
muerte violenta de Gabriel Cruz y ahora vean acrecentadas sus dudas
sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento de su hija mayor.

«Me lo dicen hace cuatro días y no me lo creo», aseguran en el barrio,
donde ayer no había otro tema de conversación, aunque la mayor parte de
la gente prefería no entrar en detalles ni opinar sobre Ana Julia. «La
conocía de vista, de cuando trabajaba en la carnicería» era el
comentario más repetido entre quienes se atrevían a reconocer que habían
tratado con esa «chica simpática y agradable» dominicana a quien
reconocieron nada más ver por televisión en los días de angustiosa
búsqueda en el entorno de Las Hortichuelas de Níjar.

«¡Anda, que si las lágrimas de entonces -cuando murió su hija mayor-
también eran falsas…!», dicen con pesar. Ayer, el establecimiento por el
que muchos la conocían permanecía cerrado, pero acaparando todas las
miradas y recordando el paso de esa joven y guapa dominicana al otro
lado del mostrador -alguna de sus fotos en su perfil de redes sociales
atestigua ese paso-, como también lo estuvo detrás de la barra de varios
bares que ayer preferían guardar silencio.

«Se lo hizo pasar muy mal»

«Me he quedado alucinado, como todos», aseguran. Aunque quienes sí
llegaron a tratar más con Ana Julia y Miguel aseguran, sin querer
profundizar en detalles, que «le quiso joder mucho». Otros, amigos al
menos en Facebook, aseguraban ayer que la iban a eliminar como «amiga»
para que no se les identificara con la presunta asesina. «Los contactos
que tuve con ella era de risas y buen rollo, nada más», decía una de ellas.

Ayer, el silencio era lo que imperaba en el hogar de su expareja,
cerrada a cal y canto. Camionero dedicado al transporte internacional,
suele salir los lunes de casa y volver para el fin de semana, pero ayer
partió «pitando bien pronto». «Se lo ha hecho pasar muy mal», afirman en
relación a Ana Julia Quezada, a quien ahora ya no ven con los mismos
ojos que recordaban a esa joven «amable» en el Camino Casa de la Vega.

(ABC)
Clarita La Hormiguita
2018-03-13 16:55:39 UTC
Permalink
Raw Message
El hecho de que hubiera trabajado en un club de alterne, lo mismo que si
hubiese trabajado en una pescadería, es un dato totalmente irrelevante.

Aquí la cuestión es que la mujer esa es una asesina y una estafadora, y
espero que por ello caiga sobre ella todo el peso de la ley. El que haya
trabajado enn un club de alterne sobra.
Post by Ángela La Culona
Ana Julia, asesina y estafadora sentimental: de un club de alterne a
lograr el “sueño español” al conocer a un pardillo en Burgos
http://www.alertadigital.com/2018/03/13/ana-julia-asesina-y-estafadora-sentimental-de-un-club-de-alterne-a-lograr-el-sueno-espanol-al-conocer-a-un-pardillo-en-burgos/
«A buscar el sueño español». Es a lo que, dicen quienes conocen a Ana
Julia Quezada, vino a España desde la República Dominicana hace unas
tres décadas. Aquí conoció a Miguel, con quien llegó a casarse y
compartir la paternidad de una hija, y fue en buena parte el motivo por
el que desarrolló una vida durante más de veinte años en Burgos capital.
«Él estaba muy enamorado. La quería mucho». Tanto que unas Navidades de
hace unos 25 años -los cálculos entre quienes les conocían no logran
precisarlo- llevó a Ana Julia a casa de sus padres y la presentó como su
«novia», tras haberla conocido en un club de alterne.
Los progenitores aceptaron y empezaron una vida en común en la que la
alegría por el temprano nacimiento de una niña unió a la pareja. Pero
esa alegría se vio ensombrecida por la muerte de la pequeña que la mujer
había tenido con otra pareja en su tierra natal. «¡Anda que no les costó
traerla!», recuerda una vecina del Camino Casa de la Vega en la que Ana
Julia desarrolló buena parte de su vida en la capital de Cid. La pequeña
llegó desde República Dominicana, pero apenas vivió en Burgos.
«No se adaptaba»
Ya entonces la muerte considerada accidental de la pequeña llamó la
atención a los vecinos, que llegaron a sospechar sin querer creerlo de
la implicación de la madre en el fallecimiento de la pequeña. Un domingo
de 1996 se precipitó desde un séptimo piso al patio interior del número
41, en el que vivía la familia. Y ahora, casi 22 años después de ese
trágico domingo que muchos recuerdan, las sospechas vuelven a las mentes
de unos incrédulos vecinos que ni quisieron creer entonces que Ana Julia
pudo tener algo que ver con el fallecimiento de la pequeña, de cuatro
años, ni ahora en la del niño Gabriel Cruz.
La Guardia Civil investiga su pasado por Burgos y los ciudadanos
rememoran aquellos años en los que le vieron llorar por su hija y que
recuerdan «no se adaptaba» a su nueva vida en España y a los horarios
escolares en un colegio a tan sólo unos metros de casa.
Del número 41 al 33 se mudó la familia poco después, donde aún viven su
ex y la hija a la que ambos dieron sus apellidos. Un premio en la
lotería, dicen, propició la mudanza sin moverse mucho -también
residieron en la cercana colonia de la Inmaculada-, y allí continuó
hasta que el matrimonio se separó. Los problemas a raíz de que el hombre
se quedase en paro y las dificultades económicas enquistaron la relación
y llevaron a la separación, lo que dejó a Miguel sumido en la
«depresión». «Estaba muy enamorado de ella», recuerdan.
Pero Ana Julia pronto rehizo su vida y al menos tuvo otras dos
relaciones sentimentales antes de conocer al padre del pequeño Gabriel.
Otros dos burgaleses y con el motivo económico detrás de las relaciones
de una persona que mostraba cierta obsesión por el dinero. Primero,
estuvo con el dueño de un restaurante, un «señor mayor», dicen, a quien
quiso sacar «los cuartos», pero una de las hijas se «enteró y lo
impidió», señalan. No corrió la misma suerte, según cuentan, Sergio,
precisamente con quien viajó y se instaló en la costa de Almería. «Con
ese sí se casó y le desplumó», aseguran en el barrio de Gamonal, donde
recuerdan a Ana Julia sin poder creer que cargue a sus espaldas con la
muerte violenta de Gabriel Cruz y ahora vean acrecentadas sus dudas
sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento de su hija mayor.
«Me lo dicen hace cuatro días y no me lo creo», aseguran en el barrio,
donde ayer no había otro tema de conversación, aunque la mayor parte de
la gente prefería no entrar en detalles ni opinar sobre Ana Julia. «La
conocía de vista, de cuando trabajaba en la carnicería» era el
comentario más repetido entre quienes se atrevían a reconocer que habían
tratado con esa «chica simpática y agradable» dominicana a quien
reconocieron nada más ver por televisión en los días de angustiosa
búsqueda en el entorno de Las Hortichuelas de Níjar.
«¡Anda, que si las lágrimas de entonces -cuando murió su hija mayor-
también eran falsas…!», dicen con pesar. Ayer, el establecimiento por el
que muchos la conocían permanecía cerrado, pero acaparando todas las
miradas y recordando el paso de esa joven y guapa dominicana al otro
lado del mostrador -alguna de sus fotos en su perfil de redes sociales
atestigua ese paso-, como también lo estuvo detrás de la barra de varios
bares que ayer preferían guardar silencio.
«Se lo hizo pasar muy mal»
«Me he quedado alucinado, como todos», aseguran. Aunque quienes sí
llegaron a tratar más con Ana Julia y Miguel aseguran, sin querer
profundizar en detalles, que «le quiso joder mucho». Otros, amigos al
menos en Facebook, aseguraban ayer que la iban a eliminar como «amiga»
para que no se les identificara con la presunta asesina. «Los contactos
que tuve con ella era de risas y buen rollo, nada más», decía una de ellas.
Ayer, el silencio era lo que imperaba en el hogar de su expareja,
cerrada a cal y canto. Camionero dedicado al transporte internacional,
suele salir los lunes de casa y volver para el fin de semana, pero ayer
partió «pitando bien pronto». «Se lo ha hecho pasar muy mal», afirman en
relación a Ana Julia Quezada, a quien ahora ya no ven con los mismos
ojos que recordaban a esa joven «amable» en el Camino Casa de la Vega.
(ABC)
CHAMBRE
2018-03-13 22:19:12 UTC
Permalink
Raw Message
Post by Clarita La Hormiguita
El hecho de que hubiera trabajado en un club de alterne, lo mismo que si
hubiese trabajado en una pescadería, es un dato totalmente irrelevante.
Aquí la cuestión es que la mujer esa es una asesina y una estafadora, y
espero que por ello caiga sobre ella todo el peso de la ley. El que haya
trabajado enn un club de alterne sobra.
A ver Clarita:
Aquí nadie va a juzgar a esa hija de la gran puta asesina y estafadora
de viejos puteros por ser una puta; sino por ser una asesina de niños y
una estafadora.


Seguro que hay putas que son muy buenas personas, eso yo no lo discuto y
es más: Algunas de las putas, y más si son producto nacional, del país,
son mejores personas que algunas mujeres digamos normales. Y ni que
decir tiene que mejores personas que las feminazis, eso por descontado.


Pero lo que no me negaras Clarita, es que si un hombre ignorante y
pardillo, se decide a convivir con unna mujer negra procedente de un
país de chichinabo, que se dedica a la prostitución, y que en el mejor
de los casos a el pobre hombre palurdo e ignorante, esa mujer sólo le va
a servir para satisfacer sus necesidades sexuales, no está adquieriendo
todas las papeletas para que la cosa al final acabe mal.





En cambio si ese mimso hombre, empléa sus energías en conquistar a una
mujer de las de antes, es decir, una mujer de un pueblo perdido del
estado español, que lo que más le guste sea cocinar, coser, planchar, y
que sea una excelente ama de casa, en otras palabras: UNA MUJER
VERDADERAMENTE ÚTIL. Aunque también pudiera ser que le saliera al final
rana, si, pero mientras en el caso anterior de la puta negra de
chinchnavo, hay un 99% de posibilidades de que eso suceda, en el caso de
una mujer, buena ama de casa y por lo tanto UTIL las posibilidades serán
calculo como mucho de un 10%.





Claro que, para el último caso, el de la buena ama de casa, hay que
idear una estrategia para conquistala y hay que pensar y trabajar muy
duro en el asunto. Cosa esta, que los hombres amariconados y sin
espíritu de lucha ni de ningún tipo de hoy en día no están dispuestos a
hacer. Así les luce al final el pelo.

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